Innovación Personal


La cuarentena nos ha traído a varios el desafío de abrirnos a lo nuevo, aprender a teletrabajar, participar en clases virtuales, hacer tareas e inventar actividades, rutinas y juegos para los [email protected]; o aprender a darnos el tiempo para jugar con [email protected] y sumergirnos en su mundo. También, tiempo para leer un libro, ordenar la casa, tiempo para relajarse y no ordenar o no hacerlo por el cansancio. Tiempo que para algunos ha sido un atre-verse, mirarse en lo más profundo, reflexionar acerca de sus prioridades, de esos proyectos abandonados, de los sueños por cumplir, del abandono de si [email protected], o para mirar lo caminado, para valorar lo construido, los pasos dados y agradecer los retrocedidos, para encontrarse en el espejo del baño y en el reflejo del otro, tiempo para el autocuidado, para retejer vínculos y formas nuevas de relacionarse, tiempo para crear y soltar, también para perdonar e integrar. Sin duda estamos experimentando lo nuevo, eso que deseamos muchas veces tener, tiempo para estar en casa, con la familia, tiempo para [email protected] [email protected], pero que hoy confunde, inquieta y complica a varios. Pues, cada vez que experimentamos algo nuevo se plantea un desafío, que en este contexto de cuarentena puede aparecer como un fantasma y nos sentimos vulnerables, nuestra personalidad busca referentes vivenciales internos para encontrar las herramientas o habilidades más adecuadas para adaptarse a la nueva situación, acudiendo a